Si buscas en el diccionario la palabra paciente encuentras las siguientes definiciones:
1. Que tiene paciencia.
2. Enfermo que sigue un tratamiento respecto al médico.
En la vida, la paciencia parece ser el ingrediente secreto de todo. Con paciencia piensas bien las cosas, te equivocas menos, aprendes más, perfeccionas todo, eventualmente te curas.
No es casualidad que le pusieron de nombre “paciente” a una persona enferma que está siendo atendida por un experto, y que es la misma palabra que usamos para nombrar al acto que se necesita hacer para esperar que el tiempo haga su trabajo.
Una persona que está esperando un resultado, tiene que esperar. Ya sea médicamente o emocionalmente hablando
Si hablamos del corazón, de las emociones, muchas veces se siente como si estuvieras en una camilla esperando a que un experto te diga qué tienes y cómo curarlo. Sí, se siente como una enfermedad. La diferencia entre el paciente de hospital y el paciente emocional es que cuando se trata del paciente emocional, cada quién es su propio doctor.
Un paciente se llama así porque debe tener paciencia para recuperarse, porque el tratamiento lleva tiempo y el cuerpo necesita asimilarlo. Una persona paciente emocionalmente tiene que hacer lo mismo. Esperar para que el cuerpo asimile por lo que está pasando. Si hablamos de una ruptura, de una nueva pareja, de un nuevo problema, debemos volvernos pacientes, en ambos ámbitos de la palabra. Acostarnos en la camilla, y esperar a que nuestro doctor interno nos dé el diagnóstico y el medicamento.
Un paciente que no le hace caso a su doctor, deja de ser paciente, deja de estar en tratamiento y los resultados probablemente serán negativos. Lo mismo pasa con el corazón.
El problema de los malos pacientes es que quieren controlar el tiempo. Es que quieren acelerar el proceso. Esperar nunca ha sido fácil pero si sabes que estás en las manos de un experto y confías en lo que tu doctor interno te dice, los resultados serán positivos y evitaras una enfermedad emocional crónica.
Es en estas ocasiones que automedicarse no es tan malo, siempre y cuando el fin último sea la felicidad
¿ No crees que a todos los "pacientes", precisamente por "pacer" en el mismo erial, les es común anhelar cierta "paz" con severa "impaciencia"?
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